Desde aquella
concepción del guión, destinado a convertirse en una película para vacaciones,
hasta el mediodía del rodaje, HADOS ha
sido una hechicera experiencia entre
jóvenes dinámicos y dispuestos a llevar a cabo esta película.
Escribimos,
pues, un guión –en el que me ayudó sin profundidad el amigo Gustavo. Este
trabajo lo precisé como una historia que la rodaríamos con el apoyo de Isabel
Estrada –dirección y entrenamiento de los actores; Jesús Albarracín –en la
dirección de fotografía, cámara y postproducción;
y como intérpretes. Andrea Aguilar, Lucía Jiménez, Leonel Bolívar, Morela
Reyes, Katherin Carmona y Omar Enrique (Kike) Uzcátegui. El rodaje de estos primeros 30 minutos también
recibió el apoyo del artista holandés, Paulus Geeve, su ex esposa Floralba
Calderón y algunos extras que espontáneamente nos prestaron su talento. Un
apoyo básico para el catering nos lo dieron Bayron Bolívar y su esposa Mary (+
julio 2016). Para la fabricación del carro de los traveling nos apoyó Wilman
López y para el peinado y maquillaje de los actores, contamos con el estilista
Daymiller Zambrano. Dicho rodaje nos ocupó casi un año (2013).
Ensayos de las primeras escenas
Una vez
rodadas las escenas de este primer guión, lo doblamos en las mismas voces del
elenco y Jesús lo editó bajo mi dirección y con algunas recomendaciones de Isabel.
Y para la banda musical recurrimos al compositor y arreglista Carlos Eduardo Arellano.
Y estos primeros 30 minutos recibieron como nombre: HADOS, EL DOLOROSO JUEGO
DEL AMOR.
Para entonces,
este trabajo sería parte de una serie de varias entregas. Por lo que la II
parte intitularíamos, LA GLORIA DE
LILIAN, lo que nos inspiró la escritura
de un largo guión, continuo y complejo por la presencia de muchos y
nuevos personajes en escenarios diversos y complicados para la producción. Todo
lo cual atrajo dos inconvenientes cruciales; financiamiento y más tiempo suficiente.
Y la moraleja es que no se debe concebir una historia para el cine si no se cuenta con los recursos
necesarios que cubran la complejidad que demanda la producción de un film de más
de 80 minutos de duración. Desde la perspectiva
del 15 de enero de 2015 decíamos que, “durante el pasado año del 2014, hemos
rodado 8 escenas y aunque el guión del capítulo II junto con el capítulo
III sumarían unos 50 escenas, tenemos fe
en terminarlo en el 2015”. El rodaje de estas 9 escenas nos ha costado mucho
trabajo. Con limitaciones agresivas tuvimos que manejarnos con audacia e
ingenio, aplicados en beneficio de la calidad escenográfica y actoral para esta
historia.
Escena 41/ HADOS
Al presente
debemos corregir nuestros cálculos
porque la realidad nos ha obligado poner los pies en la tierra. Hacer
cine no sólo es una inspiración poético-romántica. Es mucho más. El cine es una
empresa industrial. Y como tal los productores deben contar con una planificación
bordada siempre con el prefijo del financiamiento suficiente, calculado de
antemano para que cuando el director ordene “¡Silencio, Luces, Rueda Sonido,
Rueda Cámara y Acción¡”, en el plató estén listos y prevenidos todos los
equipos comprometidos con la producción de una película que se terminará de
hacer en el lugar y tiempo planificados.
Los productores de HADOS procuramos lo
más que pudimos acercarnos a esa premisa ideal. Pero realmente no se previó la crisis económica que vendría como
un tsunami sobre Venezuela, desde
finales del 2015 hasta el presente. El nivel de contingencia que estimamos tuvo
un techo por demás un poco bajo y la película- como lo dice uno de sus
personajes- hizo aguas.
Para el
presente, HADOS nos ha hecho evolucionar como realizadores de un cine de
ficción. El guión finalmente contiene una historia para ser contada en 76
escenas exigentes de un tiempo en pantalla de aproximadamente 1 hora y 40 minutos.
Ya dejó de ser un seriado para convertirse en un largo. Se revela ya en el
rodaje de unas 50 escenas que este largometraje podrá estimarse con un estilo narrativo
que apela a mitos e historias, cuyos personajes bordean sus vidas sobre líneas
de misterio, encantos amorosos y presagios de ambición hacia el más allá. Con
un elenco de jóvenes muy dispuestos para brindar sus mejores talentos en la interpretación de sus respectivos
personajes, forjados a punta de ensayo y error, bajo la tesonera conducción de
la profesora Isabel Estrada.
No nos
arrepentimos de lo hecho. Antes bien, los productores de HADOS hemos trabajado
duro no sólo en la producción de esas escenas tan llenas de encanto y vínculos
entre la juventud y la ficción regional, sino también hemos recurrido al CNAC y
a plataformas en el extranjero, tal vez infructuosamente, con el propósito de
encontrar respaldo financiero para superar los retos la “Tramalogía Capitalista” en que vivimos actualmente. E intentar darle punto final a este ambicioso
e impredecible trabajo creativo de
filmar este misterioso juego del amor en el Táchira.-
Artículo: Carlos Molina
Fotografías: Jesús Albarracín




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