martes, 14 de marzo de 2017

Cortos Hitos de una Película sin Terminar





Desde aquella concepción del guión, destinado a convertirse en una película para vacaciones, hasta el mediodía  del rodaje, HADOS ha sido una hechicera  experiencia entre jóvenes dinámicos y dispuestos a llevar a cabo esta película.

Escribimos, pues, un guión –en el que me ayudó sin profundidad el amigo Gustavo. Este trabajo lo precisé como una historia que la rodaríamos con el apoyo de Isabel Estrada –dirección y entrenamiento de los actores; Jesús Albarracín –en la dirección  de fotografía, cámara y postproducción; y como intérpretes. Andrea Aguilar, Lucía Jiménez, Leonel Bolívar, Morela Reyes, Katherin Carmona y Omar Enrique (Kike) Uzcátegui.  El rodaje de estos primeros 30 minutos también recibió el apoyo del artista holandés, Paulus Geeve, su ex esposa Floralba Calderón y algunos extras que espontáneamente nos prestaron su talento. Un apoyo básico para el catering nos lo dieron Bayron Bolívar y su esposa Mary (+ julio 2016). Para la fabricación del carro de los traveling nos apoyó Wilman López y para el peinado y maquillaje de los actores, contamos con el estilista Daymiller Zambrano. Dicho rodaje nos ocupó casi un año (2013). 


                  Ensayos de las primeras escenas 


Una vez rodadas las escenas de este primer guión, lo doblamos en las mismas voces del elenco y Jesús lo editó bajo mi dirección y con algunas recomendaciones de Isabel. Y para la banda musical recurrimos al compositor y arreglista Carlos Eduardo Arellano. Y estos primeros 30 minutos recibieron como nombre: HADOS, EL DOLOROSO JUEGO DEL AMOR.


Para entonces, este trabajo sería parte de una serie de varias entregas. Por lo que la II parte  intitularíamos, LA GLORIA DE LILIAN, lo que nos inspiró la escritura  de un largo guión, continuo y complejo por la presencia de muchos y nuevos personajes en escenarios diversos y complicados para la producción. Todo lo cual atrajo dos inconvenientes cruciales; financiamiento y más tiempo suficiente. Y la moraleja es que no se debe concebir una historia para  el cine si no se cuenta con los recursos necesarios que cubran la complejidad que demanda la producción de un film de más de 80 minutos de duración.  Desde la perspectiva del  15 de enero de 2015 decíamos  que, “durante el pasado año del 2014, hemos rodado 8 escenas y aunque el guión del capítulo II junto con el capítulo III  sumarían unos 50 escenas, tenemos fe en terminarlo en el 2015”. El rodaje de estas 9 escenas nos ha costado mucho trabajo. Con limitaciones agresivas tuvimos que manejarnos con audacia e ingenio, aplicados en beneficio de la calidad escenográfica y actoral para esta historia.

Escena 41/ HADOS

Al presente debemos corregir nuestros cálculos  porque la realidad nos ha obligado poner los pies en la tierra. Hacer cine no sólo es una inspiración poético-romántica. Es mucho más. El cine es una empresa industrial. Y como tal los productores deben contar con una planificación bordada siempre con el prefijo del financiamiento suficiente, calculado de antemano para que cuando el director ordene “¡Silencio, Luces, Rueda Sonido, Rueda Cámara y Acción¡”, en el plató estén listos y prevenidos todos los equipos comprometidos con la producción de una película que se terminará de hacer en el lugar y tiempo  planificados. Los productores de  HADOS procuramos lo más que pudimos acercarnos a esa premisa ideal. Pero realmente no  se previó la crisis económica que vendría como un tsunami sobre  Venezuela, desde finales del 2015 hasta el presente. El nivel de contingencia que estimamos tuvo un techo por demás un poco bajo y la película- como lo dice uno de sus personajes- hizo aguas.



 Para el presente, HADOS nos ha hecho evolucionar como realizadores de un cine de ficción. El guión finalmente contiene una historia para ser contada en 76 escenas exigentes de un tiempo en pantalla de aproximadamente 1 hora y 40 minutos. Ya dejó de ser un seriado para convertirse en un largo. Se revela ya en el rodaje de unas 50 escenas que este largometraje podrá estimarse con un estilo narrativo que apela a mitos e historias, cuyos personajes bordean sus vidas sobre líneas de misterio, encantos amorosos y presagios de ambición hacia el más allá. Con un elenco de jóvenes muy dispuestos para brindar sus mejores talentos  en la interpretación de sus respectivos personajes, forjados a punta de ensayo y error, bajo la tesonera conducción de la profesora Isabel Estrada.

 No nos arrepentimos de lo hecho. Antes bien, los productores de HADOS hemos trabajado duro no sólo en la producción de esas escenas tan llenas de encanto y vínculos entre la juventud y la ficción regional, sino también hemos recurrido al CNAC y a plataformas en el extranjero, tal vez infructuosamente, con el propósito de encontrar respaldo financiero para superar los retos la “Tramalogía Capitalista”  en que vivimos actualmente.  E intentar darle punto final a este ambicioso e impredecible trabajo creativo de  filmar este misterioso juego del amor en el Táchira.- 




  Artículo: Carlos Molina 
  Fotografías: Jesús Albarracín 



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